Todo
comenzó por allá por el ´98. Los canales privados Caracol y RCN llegaron a la
televisión abierta y comenzó una nueva era en la TV colombiana. Quedaron atrás
el Canal A, El Canal 9, El Canal 1, INRAVISIÓN y otros. Su gran apuesta fueron
sus propias novelas, sus propios noticieros y unos programas realizados por
ellos pero con formato comprado de los Estados Unidos. Los Reality Shows (desde
ahora Realities). Programas de concurso donde ponían a convivir a la gente, ya
sea en una casa o en una isla, o en una finca o parecido. Algo novedoso en su
momento. 14 años después, tengo la oportunidad de decir que de novedoso no
tiene nada.
Empezaron
con Expedición Robinson, Gran Hermano y Protagonistas de Novela, éste último es
al que le quiero bombardear en ésta ocasión.
¿Qué
pretenden? ¿Qué quieren? ¿No se les ocurre nada?
Es un
programa para alimentar morbos, el otro día visitaba a una amiga y me castigó
con jugo de tomate de árbol y a ver ese programa. Televisor LCD de 51” con
Teatro en casa, Televisión por cable de UNE para ver PDNT.
Es un
concurso para ver quién es mejor actor y se gana un papel en una novela. Y ahí
se jode todo, triunfar como actor en Colombia no es hacer teatro, ni series, ni
cine, ni actuar en el extranjero, es salir en una novela donde Rosario a toda
costa luchando contra la maldad de Vinicio y su despiadada Madre Lucrecia, se
casa con el medio hermano bastardo multimillonario de Carlos Arturo Alejandro
Miguel José Ferrer, interpretado obviamente por Jorge Enrique Abello, Rafael
Novoa o Víctor Luna. O alguno de los argentinos o mexicanos que traen para
gozarse las actrices colombianas.
El hecho es
que el CONCURSO, que es el programa, se basa en quién o cuál se ennovia con
quien, qué se dijo, para dónde se fue, quién es gay o quién le puso los cachos
a quien. El programa no se alimenta de buscar una calidad actoral o un
“talento” (con comillas y todo), sino de vender un morbo, unos estereotipos.
Si ven las
mujeres que asisten a ese concurso,
cumplen con los estereotipos de las mujeres de los traquetos –diferente al estereotipo
de las presentadoras de farándula (anoréxicas)-. Son mujeres voluptuosas, ojos
verdes, dientes cuadrados y blancos, con diseño de sonrisa, liposucción y en
cadera cola y piernas, hablado paisa, gomelo, valluno o pupi de la costa
dependiendo el espécimen. Los participantes, pues tienen aspecto de personas
que pasan el 80 % de su tiempo en el gimnasio. Concluyo que para participar en
ése programa hay que cumplir con los estereotipos de belleza que impone la
sociedad y los medios. Un participante que no cuadre dentro de esas
características, simple y sencillamente no aplica. Los criterios de selección
de los “actores” quién sabe cuales serán, pero no caben dudas que el ítem que
más vale, es la belleza. ¿O acaso quieren mostrar 10 feos viviendo en una casa
dedicados a aprender a actuación, sin relaciones sexuales, todos serios y
dedicados en horario estelar?. Eso no vende en nuestro medio, hay que mostrar
como 10 peleles intentan llegar a los más alto (?) de sus carreras y ganarse un
contrato para una novela, armando relaciones y amistades en dos días.
Lo más
chistoso es cuando expulsan a un
integrante, y otros lloran por que se va. ¿Luego no es un concurso? Ni que se
estuviera muriendo. Lo más ridículo es que tus amigos discutan vehementemente
sobre tal o cual debe ganar o salir. Y aún más ridículo, que lo mínimo que pasa
en el programa, lo tengan que tuitear, pero frescos, todo lo que tenga que ver
con ese programa está filtrado por Tweetdeck y no me sale en el TimeLine. Al
menos hagan creíble que tienen un diploma de bachiller.
PD. A los
productores de Televisión, ¿No se les ocurre nada nuevo? ¿No tienen
imaginación? ¿No tienen inventiva? ¿Por qué siempre lo mismo? La respuesta está
en que no somos críticos a la hora de ver un programa de televisión o cualquier
cosa, lo que pongan público va a tener. Si sacan un programa donde un
títere haga malabares con naranjas,
habrá público para eso.
PD. 2 Ahora
soy @Champetudo